Delfines en el Bosque

domingo, octubre 07, 2007

A tí



Te diría las palabras más verdaderas que te tengo que decir ; pero no me atrevo, temo tu incredulidad. Por eso las disfrazo de risas, y te digo lo contrario de lo que te quisiera decir. Sí, torno absurdo mi dolor, no hagas lo mismo tú.

Te diría las palabras más ricas que guardo para tí ; pero no me atrevo, temo que tu réplica no sea con las buenas tuyas. Por eso te nombro duramente y hago alarde de osadía. Sí, te maltrato por miedo a que no comprendas mi dolor.

Me sentaría silenciosa junto a tí ; pero no me animo, no se me vaya a salir el corazón por la boca. Por eso charlo sin ton ni son y escondo el corazón tras las palabras. Castigo a mi pena con rudeza, no vayas a castigarla tú.

Me apartaría de tí ; pero no me atrevo, temo que conozcas mi cobardía. Por eso llevo alta la cabeza y paso como distraída junto a tí, que con el relámpago constante de tus ojos, renuevas siempre mi dolor.



A tí, que rondas mi corazón con regularidad, más de lo deseado, y que quisiera decirte tantas cosas, desde hace tanto tiempo, y no me atrevo. Quizás, nunca lo haga.


3 Comentarios:

Blogger varguitass dijo...

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quizás esas cosas no se dicen textualemente

o quizás sea la otra persona que tiene que aprender la manera de escuchar lo que no se dice con sonidos

quizás


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octubre 08, 2007 8:33 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Comprendo que tengas ese temor a expresar claramente tus sentimientos. A un íntimo amigo mío le sucede lo mismo, tiene miedo a abrirse, a que descubran sus defectos y le rechacen.

Según la filosofía tibetana bön, el miedo al amor forma parte de las 12 clases de miedo que predominan en nuestra vida cotidiana. Cuando amamos nos exponemos y somos vulnerables; tememos sufrir emocionalmente y ser rechazados.

Sin embargo, Mariana da Costa Alforado, monja portuguesa del siglo 18, cuyas cartas de amor a un oficial francés crearon un gran escándalo en la corte gala, se atrevió a escribir en una de ellas: "Amor mío, debo anotar esto en el regisro de la historia humana. El mayor milagro que todos podemos recibir es el de amar con locura. Por tanto, lo desafio todo para exponer con alegría ante ti este amor inacabado, y quedar trastornada para siempre, y rechazarlo todo ante la pasión más intensa que puede haber en el mundo..."

Bello, ¿verdad?

A lo mejor, cuando menos te lo esperes, o quizás, cuando "él" crea que haya llegado el momento, te transmita lo que, con toda seguridad, debe sentir hacia ti, alma dulce y sensible.

Faroni

octubre 09, 2007 2:57 p. m.  
Blogger Rolando Escaró dijo...

solemos hacernos esclavos de las palabras que no pronunciamos

en algún momento hay que escapar de ellas

octubre 10, 2007 7:14 p. m.  

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